15 sept. 2007

el caso (mitad verdad, mitad imaginado) de N. Beltran.

En un suplemento cultural afecto a la izquierda, y especialmente afecto al gobierno actual venezolano, hablaban de algunos martires de la izquierda venezolana. En realidad, lo central del artículo creo que no lo logre entender, probablemente porque hablaban de nombres quizá conocidos para ellos, pero que yo desconozco. Lo que realmente me llamó la atención fue la referencia a un hecho particular, el asesinato de Nicolas Beltran, militante del MIR*, fusilado por su compañeros por su supuesta homosexualidad. Me dio un poquito de escalosfrios leer aquello. Tragar en seco fue lo siguiente, y luego de respirar profundo, googlear las palabras claves en internet, sin mucha esperanza de conseguir demasiada información ni acerca del hecho ni acerca de este Nicolas.

Entre las cosas que consegui estan, su segundo apellido (Gonzales), que fue miembro del Frente Guerrillero “Antonio José de Sucre”, y el año exacto en que fue asesinado (1967), además del nombre de quien ordeno su fusilamiento: Gabriel Puertas Aponte. En una página (de las tres únicas que conseguí que hacían referencia a él) hablaban de que el motivo del asesinato había sido que Nicolas, decepcionado de la guerrilla, había decidido dejarla, dejar la militancia y dejar la lucha armada. En ninguna parte se mencionaba la supuesta homosexualidad, ni en ninguna parte se atribui a esta condición sexual su muerte.

La palabra fusilamiento tiene para mi una connotación un tanto espeluznante, a la vez que se refiere no sólo a la muerte sino al asesinato, también representa la incapacidad de un grupo o de una persona de coexistir con determinados seres humanos, la incapacidad de aceptar ciertas condiciones sociales, sexuales, ideologicas, etc. que le son diferentes, más allá que estas condiciones le afecten directa o indirecta o de ninguna forma al grupo o a la persona ejecutora. Un ejemplo es la pena de muerte. No importa cuan lejos estes, no importa que estés, aunque cerca, encerrado entre paredes y barrotes de hierro, yo no puedo aceptar tu existencia, tanta es mi intolerancia y resentimiento (casi siempre injustificado) que no puedo vivir sabiendo que tu también estas "vivo". Por eso al leer aquello me dio un poquito de tristeza y un poquito de miedo, porque el fusilamiento es mucho más que matar y morir, es mucho más que eso.

Pero aún después, también me dio un poquito de orgullo pensar (porque es lo que quiero pensar y no lo que las evidencias me han dicho, porque no las tengo además) que aquel muchacho, Nicolas Beltran Gonzales, no le importó caminar hacia la muerte en vez de huir o esconderse, porque, a diferencia que el criminal condenado a muerte, por ejemplo (que si lo hace, en la mayoría de los casos), la causa de su fusilamiento no tenía que ser nunca, para él ni para nadie, motivo de arrepentimiento.


*Movimiento de Izquierda Revolucionario, partido venezolano que en la década de los sesenta llevó a cabo una lucha armada contra los partidos dominantes de la palestra política venezolana.

4 sept. 2007

según H. Marcuse.

Una forma dada la existencia no puede revelar su contenido sin perecer. Lo nuevo tiene que ser la negación real de lo viejo y no una mera revisión o corrección. Naturalmente, la verdad no cae del cielo ya lista, y lo nuevo tiene que haber existido de alguna manera en el seno de lo viejo. Pero existía allí sólo como potencialidad, y la forma de ser predominante excluía su realización material. [...] No hay un progreso uniforme en el mundo: la aparición de toda condición nueva implica un salto; el nacimiento de lo nuevo es la muerte de lo viejo. [H. Marcuse - Razón y Revolución]

La concepción dialéctica de la realidad lleva a concluir que toda cosa incluye en si misma, por una parte, su justificación y por otra, su propia negación, su no-ser, y sus potencialidades o su ser-mejor. Para la superación y el progreso es necesario derribar las justificaciones y las mentiras y alcanzar la verdad de las cosas, su fondo y contenido, acabando con las mentiras y desarrollando las potencialidades que en el estado de cosas predominante se mantiene ocultas.